¿Dónde tendrán la cabeza los terroristas? Mira que siempre se dejan olvidada una mochila en los escenarios del crimen.
Bueno, no hay mal que por bien no venga. Gracias a estos habituales deslices, policías, periodistas, políticos, analistas y ciudadanos de bien pueden empezar a sacar sus propias conclusiones.
Vamos a echar un vistazo a las mochilas más famosas de los atentados terroristas más populares de occidente.
Nueva York: 11 de Septiembre de 2001
Podemos comenzar la lista con el 11S. El equipaje de Mohamed Atta (una maleta) se queda en tierra. La compañia AmericanAirlines lo extravía en el aeropuerto de Boston.
Entre las pertenencias de Mohamed encontraron un documento de cinco páginas manuscrito en Árabe por el propio Atta y titulado “la última noche”. En él animaba al resto de terroristas a cumplir con éxito su misión. Una copia del mismo fue encontrado entre los restos del avión que se estrelló en el campo en Pennsylvania. [1]
El hombre no se dejó su pasaporte, sin embargo, la policía newyorkina lo encontró entre las toneladas de escombros de las torres gemelas.
Casablanca: 16 de Mayo de 2003
En casablanca, los jueces marroquís tuvieron que contentarse con varios casetes incautados a los kamikaces supervivientes y a otros detenidos.
Estos detenidos, pertenecientes en su mayoría a un partido político local de corte islamista, habrían visionado en grupo estas cintas, poco antes de los atentados del 16M. En ellas se hacía apología de la yihad en Chechenia, Palestina y Afganistán. [2]
Madrid: 11 de Marzo de 2004
En el 11M, fueron tres las mochilas que no explotaron. Dos de ellas fueron encontradas en los trenes y detonadas de forma controlada por los TEDAX. El lugar donde se encontró la tercera mochila no está tan claro.
En ella encontraron cierta cantidad de explosivo (goma2), detonadores y un teléfono móvil.
Este material no coincide con el detonado dentro de los vagones, cuya procedencia parece más bien militar.
El detonador encontrado en la mochila es del mismo tipo que los siete encontrados dentro de la famosa furgoneta abandonada en Alcalá de Henares, en la que también apareció una cinta de audio con versículos del corán.
La tarjeta prepago del movil incautado, fué activada junto con otras seis el dia 10 de Marzo. Esta pista conduce a la policía hasta el comando de Morata que se inmola en Leganés. [3]
Londres: 7 y 21 de Julio de 2005
Uno de los artefactos del 7J no hace explosión y su estudio indica que no han sido utilizadas armas biológicas o químicas. [4]
Además, en Luton aparece un coche donde los suicidas tenían más artefactos como los que hicieron estallar y varios billetes de vuelta a Londres que, claro está, no pudieron utilizar. Es curioso que el parking del coche estaba pagado por adelantado. [5]
Por otro lado, ninguno de los artefactos colocados el 21J estalló, por lo que los cuatro aparatos han sido deliciosamente investigados por la policía. Como era de preveer, la investigación ha desenvocado en las detenciones pertinentes de los islamistas de turno.
Alemania: 31 de Julio de 2006
El más reciente de todos los atentados es el que supuestamente pudo haber sucedido el pasado 31 de Julio.
La policía alemana ha encontrado dos maletas repletas de explosivo (una botella de gas de 11 litros y tres botellas de plástico de litro y medio llenas de gasolina) y un despertador como detonador. Junto a una de estas maletas, había, ¿cómo no? una mochila olvidada por uno de los terroristas. En su interior, números de teléfono del líbano, una lista de la compra en árabe y una bolsita con un ingrediente libanés. [6]
A estas alturas no creo que quede ningún telespectador sagaz, que no halla hecho la regla de tres (números de teléfono del libano, terroristas, libano país terrorista). Supongo que a la opinión pública hay que ir preparandola para digerir cierto tipo de intervenciones.
¡Que os aproveche!