He vuelto a lugares que solo había visitado de niño.
He reconocido a mujeres que solo había deseado en la adolescencia.
Me he topado con profesionales que solo había admirado en los inicios.
Ahora, con el romanticismo mirando para otro lado, veo lugares pequeños, mujeres vulgares y profesionales mediocres.
El tiempo, las canas, la perspectiva, que lo emborronan y le dan un halo de cariño a todo, por muy pequeño, vulgar o mediocre que haya sido la experiencia…..
Nos pasa a todos, maestro.
Poeta!!!
Con las dos primeras puedo lidiar. Pero con la tercera…
Es que hay demasiados como para poder enviarlos a /dev/null
¿qué pasa? ¿te has metido en una clase de primaria o qué?
divertida reflexión, no obstante ;-P