Ahora que me he perdonado, me doy las gracias

Vivo en una caverna dada vuelta como un calcetín, como un ermitaño.
Viajo por el mundo como un embajador de mi mundo.
Veo caras que me suenan como palabras extranjeras. No las entiendo.

Soy apostol. Predico que no hay mensaje y me contradigo en el desierto.
Aprendo. Ya me lo sé todo. Hay cosas que no entran en el examen que me hace el espejo cada noche.

Mi tiempo es tan caro (tan barato). Te lo doy si lo quieres. Yo decido si lo quieres.
Ahorro paciencia, es tan caro conversar en este lugar. Hablemos. Tengo muchas cosas que escucharte.
Pido la voluntad, que es la única fuerza que lo mueve todo. Que me conmueve.

Espero. Permanezco en el centro del tiempo infinito.
Cuanto más alta la música, más lejos me siento del silencio.

Borracho de cafeina,
Nando.

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Un pueblo es

La burbuja inmobiliaria nos ha dejado un pufo gigantesco en los bancos y en las finanzas del país. Pero también nos ha dejado un montón de dinero en manos de nuevos ricos. Un montón de incultos premiados por su osadía y su ignorancia. Nótese que utilizo “incultos” como insulto. ¿No debería…?

Ya me he encontrado con unos cuantos, haciendo negocios y me da vergüenza tratar con este tipo de especuladores sin ninguna cultura profesional, ni educación, ni palabra.

Tenemos la mirada puesta en los archibanqueros como si todo fuera culpa suya, pero yo soy más pesimista. El “pueblo” se ha hecho rico defraudando y especulando. La clase obrera también ha jugado a este monopoly. El pueblo (que ahora se ahoga con los recortes) es cómplice. El #15M grita “No nos representan”. Yo digo que sí. “Sí les representan”.

La ambición es el alma de la economía capitalista. La generación de nuestros padres lo ha aprendido a base de bien. Lo han aprendido pasando hambre en la posguerra. Lo han aprendido comulgando con la iglesia, con la corrupción. Les ha educado la limosna de un Sistema siempre en manos de los mismos.

Solo querían prosperar. Solo querían sacar adelante a mi generación. La burbuja inmobiliaria, como un tumor desbocado, ha crecido alimentada por el sueño americano de las familias. Señores, hemos sido nosotros.

No creo tan profundamente que todo esto sea únicamente culpa de la clase política. Hemos heredado una transición donde rebeldes y franquistas comparten escaños. Empezaron con juventud y fuerza y se hicieron cambios, pero quedaron muchas cosas a medias.

Todo esto ha sucedido mientras muchos estómagos agradecidos han mirado para otro lado desde su escaño. Mientras muchos hemos pasado del Sistema desde la calle.
Me da la sensación que tenemos lo que merecemos… Creo que no vamos a cambiar nada si no cambiamos nosotros mismos.

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Soy clasista

No soy clasista en el sentido de limitar o condicionar mis afectos o trazos sociales. Hay dos clases de personas en el mundo y verás cómo la variedad es obvia y lógica.

Hay personas que son como yo y personas que no lo son. Admiro y aprendo de ambas.

¿cómo puedo saber quién soy si no es aprendiéndolo de personas que son como yo?
¿cómo puedo saber qué no soy si no es aprendiéndolo de personas que no son como yo?
¿cómo puedo saber cómo cambiar si no es aprendiendo de personas que no son como yo?

Conozco a más personas y me conozco más a mí. Cambian las clases.
Conozco más a las personas y me conozco más a mí. Cambian de clase.
Conozco a personas, aprendo y cambio. Cambio de clase.

¿qué clase de persona eres? ¿qué clase de persona soy?

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