\salto-de-jornada

La puerta estaba tan lejos de oído alguno que se permitió dar un portazo. El gris celeste dudaba en romper a llover o seguir derramando gotitas aquí y allá. Sus hombros se balanceaban en dirección al coche.

Tuvo que conformarse con aquella poluta bocanada de aire. Aquel suspiro destituyó la tensión de su cuello. Miraba sus manos al fín quietas.

Habían estado derramando líneas de código sobre el teclado toda la tarde.

El portazo lo sacó del hechizo. Aquellas pocas horas libres por delante dibujaron una sonrisa en su rostro.

Condujo hasta casa como quien abre un libro por su primera página.

One Response to “\salto-de-jornada”

  1. Txus says:

    Y menudas lineas de codigo!!!! Que tiemble google maps.

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